Cristianisme i JustíciaCristianisme i Justícia (CJ) es un centro de estudios en Barcelona con presencia a través de sus publicaciones y actividades en 124 países de todo el mundo. CJ lo conforma un equipo de personas comprometidas con la erradicación de las injusticias desde la reflexión y el pensamiento crítico. Un equipo plural con personas de Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbao, etc.

La actualidad del conflicto político entre Catalunya y España y la escalada de tensión y actuaciones de los últimos días no nos permiten quedarnos en silencio. En Catalunya hemos vivido siete años de movilizaciones masivas y pacíficas por el derecho a decidir primero y por la independencia de Catalunya después. El detonante principal de este conflicto fue en 2010 la sentencia del Tribunal Constitucional de recorte de un Estatut de Catalunya aprobado sucesivamente por mayoría del Parlamento catalán en 2006, posteriormente por mayoría del Parlamento español y finalmente por referéndum en Catalunya. Un conjunto de políticas recentralizadoras y la desidia de un Gobierno español completamente sordo a las demandas tanto de los diferentes gobiernos de Catalunya como de la ciudadanía han llevado a un aumento de los partidarios del “derecho a decidir” llegando a un 70-80% del apoyo ciudadano. La falta de iniciativa política y la incapacidad de diálogo ante una realidad política como la descrita nos ha llevado donde estamos. Todos deberíamos hacer autocrítica sobre nuestro grado de responsabilidad en la actual situación.

Somos conscientes de que digamos lo que digamos no será del agrado de todos, pues las posiciones en nuestro equipo son también dispares, pero hay unanimidad en los siguientes aspectos:

  1. Como cristianos creemos que la fraternidad es el valor más universal y primario de la existencia humana. Una unidad impuesta contra la fraternidad es una unidad no cristiana. Y una libertad que se afirme negando la fraternidad, tampoco es una libertad verdaderamente humana. De aquí se sigue, como evidente, la necesidad de diálogo cuando surgen las diferencias y de respeto democrático de la voluntad de las minorías.
  1. El ejercicio del poder sin política es autoritarismo. Se ha querido trasladar a los tribunales un trabajo que no les corresponde. Apostamos por la resolución política y negociada, y no judicial ni policial, del conflicto entre los gobiernos catalán y español. La doctrina social de la Iglesia afirma que “la comunidad política está esencialmente al servicio de la sociedad civil y, en último análisis, de las personas y de los grupos que la componen” (catecismo Iglesia Cat. n.1910). Por tanto, el poder debe escuchar constantemente el querer y sentir de la sociedad civil, para “fomentar el bien común del país, no sólo según las orientaciones de la mayoría, sino en la perspectiva del bien efectivo de todos los miembros de la comunidad civil, incluidas las minorías”. (Compendio Doctrina Social de la Iglesia, n.169)
  1. Denunciamos desde este momento toda vulneración de derechos fundamentales. Lo que estamos viviendo es una escalada de tensión no digna de una democracia. Las autoridades deben demostrar que las medidas aplicadas son compatibles con los principios democráticos. El derecho a la libertad de expresión, el secreto de comunicaciones, el derecho de reunión, etc. deben ser garantizados y ningún derecho civil puede ser vulnerado. Apoyaremos cualquier respuesta pacífica y no violenta cuando se vulneren derechos básicos de la ciudadanía.
  1. Rechazamos profundamente toda violencia que pudiera producirse y toda represión que busque precisamente una respuesta violenta para justificarse. La solución debe pasar siempre por la negociación pacífica.

Y, por último, siendo una de nuestras misiones tejer puentes de encuentro, confesamos que un cristiano no debe nunca cerrar las puertas al diálogo (donde todo lo que no vulnere los derechos fundamentales puede ser tratado), ni siquiera cuando las posiciones se radicalizan en los extremos y parece imposible llegar a una solución negociada.

Catalunya

Imagen extraída de: Pixabay

9 Comentarios

  1. Gracias por vuestro artículo. Os agradezco el llamamiento al diálogo, que creo que es más necesario que nunca. En ese espíritu, hay alguna cuestión de vuestro artículo que no me queda del todo clara:

    Hablais de políticas recentralizadoras en los últimos años: ¿Cuáles han sido?
    Denunciáis la vulneración de derechos fundamentales: ¿Qué derechos fundamentales se han vulnerado en estos días? Lo pregunto porque me gustaría comprender bien la sensación de agravio que creo entender en vuestro escrito.
    «Las autoridades deben demostrar que las medidas aplicadas son compatibles con los principios democráticos»: ¿A qué autoridades os referís? ¿En qué medidas estáis pensando?

    Gracias

  2. ¡Pobre iglesia catalana!
    Tienen poquísimos fieles y de ellos la mayoría son constitucionalistas y/o del Opus dei. Y se hacen independentistas.
    Ni el que asó la manteca hubiera tenido semejante ocurrencia suicida.

  3. Me parece imprescindible el diálogo, pero ¿Por qué este artículo no se ha escrito antes y la llamada al entendimiento no ha sido más clamorosa?
    ¿O es que el único diálogo posible es decir sí a las propuestas independentistas? ¿Desde hace cuanto se hacen oídos sordos a otras propuestas- que las ha habido- que no sean las de celebrar un referendum?
    ¿ Cuanto de manipulación por parte de los políticos de una y otra parte hay , para distraer de otros problemas?
    ¿No es un valor cristiano que comparta sus bienes con regiones más pobres una que es más rica porque el conjunto de España también ha contribuido , de una forma u otra, como ocurre con Madrid a esa riqueza?
    Y, para terminar ¿ van a escuchar las voces no concordantes con la suya, cuando, de entrada, asumen que van a molestar a algunos?
    Si van a molestar y a sembrar la división ¿no sería mejor orar y permanecer en silencio?
    Esto mismo me lo debo aplicar a mi misma. Lloro porque Cataluña deje de ser España y rezo porque eso no ocurr
    Quizás no debería haber respondido. Les pido perdón siles he ofendido.

  4. Soy ateo, soy un ferviente defensor de la independencia y estoy a favor del 1-O. A dia de hoy, no creo que haya dialogo posible. Ya que el ataque perpetrado contra catalunya deja fuera de lugar qualquier tipi de entendimiento. Dicho esto, me cuesta entender que despues de un comunicado tan neutro, plural y consensuado como este, hayan comentarios atacando a la iglesia catolica catalana…

  5. Todo análisis de la realidad es siempre situado. Y yo que estoy en Catalunya, y me siento ferviente federalista, y aquí se me acusa de equidistante y moderada, me doy cuenta que:
    1.- Los últimos años se ha usado el Tribunal Constitucional para bloquear o tumbar iniciativas legítimas del Parlament de Catalunya: la ley de pobreza energética, los impuestos bancarios, la inmersión lingüística,… se ha usado el TC para frenar todo aquello que el Gobierno no consideraba oportuno o no le interesaba.
    2.- Estos días en España estamos viendo como la libertad de expresión, el secreto de comunicaciones o la libertad de reunión está siendo claramente amenazada. Registros sin orden judicial, prohibición de actos en Madrid para debatir sobre el derecho a decidir,…. elementos que vulneran claramente los derechos fundamentales.
    3.- El gobierno español para frenar un referendum ha bloqueado todas las cuentas de la Generalitat realizando una intervención económica de facto, afectando así, por poner un ejemplo, a las partidas de las Universidades que no pueden hacer ni un pago para sus actividades de investigación. Es esta una medida proporcional?
    Todo esto són elementos que nos permitiran hacer un juicio más adelante, ahora, en medio de la vorágine, se hace realmente complicada la ecuanimidad. A mi lo que más me preocupa es que las posiciones moderadas en Catalunya y España se esten distanciando tanto, porque esto hace que el diálogo sea cada vez más dificil. ¿Tal poder tienen los medios que condicionan completamente nuestra percepción de la realidad? Me temo que si….

  6. Apreciada Maria Luisa, nunca hay que pedir perdon por expresar una opinión si se hace desde el respeto. Gracias por compartirla.
    Creo que ‘la falsa prudencia’ (que denunciaba tan bien Lluis Espinal en sus poemas) es la que no permitió que entidades que deberían haber estado al pie del cañon creando puentes lo hayan hecho antes. Por esto la llamada a la autocrítica por parte de todos.
    Ahora nos toca ponernos a trabajar para fomentar un diálogo sano y constructivo. Esperemos no llegar demasiado tarde.
    Creo que el otro artículo colgado: http://blog.cristianismeijusticia.net/2017/09/22/confesiones-propias-problema-espana-catalunya y el debate que éste ha generado puede responder a algunas de las preguntas que haces en tu comentario.

  7. Cuando hablamos de diálogo, se sobreentiende (o se desea al menos) que se trata de un diálogo inteligente, inteligible, desde el análisis objetivo de las cosas y con la búsqueda de la verdad por delante.
    Me atrevo a decir, desde la posición (básicamente con los datos de la prensa escrita y de internet, y descartando televisión que está más sesgada) de los que no estamos en Cataluña presenciando en primera persona, NO entendemos nada.
    Me vais a perdonar mi ingenuidad, pero a día de hoy no he visto un solo argumento de peso que justifique los costes humanos y materiales de una separación. Por el contrario si escucho muchos argumentos de los que se deriva que la propuesta de separación parte de la insolidaridad.
    Hoy en día las opiniones, fundamentaciones y argumentos, se pueden expresar con toda facilidad en los miles de foros públicos de internet, y no es necesario montar un espectáculo como el de estos días.
    Alguno de los que habláis aquí me podríais remitir a algún documento ( SERIO) que resuma para no expertos las justas reivindicaciones que desde un punto de vista cristiano ( inseparable de lo humano) hay que atender y no son escuchadas?

  8. Visto lo visto al parecer las posturas desgraciadamente son irreconciliables… a menos que ocurra un milagro…. todo lo que acontezca a partir del uno del octubre mi modo de ver deteriorará aun mas la situación y no es que sea pesimista…el problema ha trascendido del ámbito político a la sociedad, a el pueblo que con su pluralidad es un galimatías difícil o mejor dicho imposible de encausar aun acuerdo de pareceres sea el acuerdo político al que se pueda llegar jamas contentará a una de las partes o peor aun a ninguna de las dos.
    ¿Cual seria el mal menor? a mi modo de ver una entidad internacional neutral que dictara un laudo de»obligado curtimiento» que al menos nos de un tiempo de paz y reflexión para intentar una nueva etapa y si es juntos mucho mejor hay muchos mas lazos que nos unen que los que nos separan.

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